Es ahí cuando empezamos a comprender que a veces no podemos tener todo lo que queremos, y que la vida, o el mundo no era como lo imaginamos. Soñamos con una vida en pareja, siempre sintiéndonos amados y amando, en terminar nuestra vida al lado de la persona amada, y así de sueño en sueño un día nos despertamos ante esa realidad: Ya no nos aman. Nos llenamos de preguntas sin respuestas: ¿por qué? ¿cuándo?
Amar implica correr ese riesgo, y cuando se ama de verdad se sufre. Ante la pérdida debemos tratar de elaborar el duelo, y poco a poco lograr separarnos de lo que ya no está. Si no aprendemos a soltar, si no dejamos ir, si el apego puede más que nosotros y nos quedamos ahí atados, pegados a esos sueños, a esas fantasías, a esas ilusiones, el dolor crecerá sin parar y día a día nuestra tristeza, y nuestro sufrimiento serán los compañeros de ruta, de una ruta hacia la depresión, la falta de incentivo, la falta de vida.

Cuesta soltar aquello que amamos, duele sentir que ya no somos amados, pero en ese dolor estamos creciendo y madurando y si aprendemos a soltar estamos dejando atrás una parte de nuestra historia y empezamos a abrirnos a lo diferente, a lo desconocido. Dejar ir, esa es la clave. No es fácil, no es simple: Duele…
La vivencia normal de una pérdida tiene que ver justamente con animarse a vivir los duelos, con permitirse padecer el dolor como parte del camino. Y digo dolor y no el sufrimiento, porque sufrir es resignarse a quedarse amorosamente apegado a la pena. Quiero poder abrir la mano y soltar lo que hoy ya no está, lo que hoy ya no sirve, lo que hoy no es para mí, lo que hoy no me pertenece. No quiero retenerte, no quiero que te quedes conmigo porque yo no te dejo ir.
No quiero que hagas nada para quedarte más allá de lo que quieras. Mientras yo deje la puerta abierta, voy a saber que estás aquí conmigo porque te quieres quedar, porque si te quisieras ir, ya te habrías ido…

Jorge Bucay.
3 comentarios:
sin duda, una realidad muy cercana afrontada de una manera madura
Linda canción
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.
Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.P.C.
Estoy totalmente deacuerdo con todas las palabras que enmarcan este post, dejar ir cuesta demaciado, pero debemos aprender a soltar, para librarnos de ataduras.
Me encanto, es parte del proceso de cerrar circulos.
asi me senti cuando ya no estabas...un pedazo de mi fracturado, vacio, un pedazo de mi, era el más triste, todo mi ser.
Publicar un comentario