viernes, 23 de abril de 2010

El beso que no te robè...


Hoy regreso cansado no sé bien de que sitio,
tus brazos siempre tienen el por qué y el por dónde,
será que la distancia le hace bien al suicidio,
la alucinar buscando lo que a veces me escondes.

Hoy regreso y tu boca me parece distinta,
no me acostumbro al cómo de tenerte en abonos,
ese modo de andar despertando a la vida
suele ponerte hermosa y a mí un tanto loco.

Que doblen las campanas de esta noche perdida,
que se vaya el silencio repitiendo tu nombre,
porque puedo acortar de tu distancia a la mía
arrebatándote un beso para mostrarte al hombre
que ni entre sueños te olvida.

Para volver al centro me hacen falta tus ojos
y el calor de tus piernas para seguir con vida.
De una chispa del alma hasta el ultimo poro
me recorre tu olor sin encontrar salida.

Alejandro filio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amiga, hermoso lo de Filio, pero más hermoso y más sentido lo que tu escribes...

De algo puedes estar segura y lo tomo de tus lìneas:

"Pero la distancia le hace bien al olvido."

Yo lo he comprobado y... es cierto.

Un abrazo y caricias en el alma.
Marlene

sandocan en bicicleta dijo...

coincido con marlene. hermoso lo de felio, y en tus palabras, se encierran sentimientos muy profundos.
un gran saludo en la lejania.