
Roger Greenberg, el personaje principal interpretado por Ben Stiller, bien podría ser cualquier personaje de su ópera prima, Generación X , unos 20 años después. Narcisista, derrotado, aislado, Greenberg, que ha estado en una institución psiquiátrica aunque su identidad no se define por esa visita forzosa, experimenta una típica crisis de los 40 en un contexto en donde My Space y otras comunidades virtuales sintetizan un tiempo histórico y la fluidez vincular de una generación.
Alguna vez músico, hoy carpintero, Greenberg apela a una estrategia: no hacer nada, excepto escribir cartas de protesta dirigidas a varias instituciones y compañías. No se trata del “preferiría no hacerlo” de Bartleby, el genial personaje de Melville; nada de política, menos de poesía, aunque bastante de un existencialismo primitivo. Así, Greenberg elige como escenario de su nirvana secular la casa de su hermano en Los Angeles, mientras éste pasea con su familia por Vietnam. Es un mundo desprovisto de grandes metas; ni siquiera la promesa amorosa conjura ese nihilismo ordinario.
La sexta película de Noah Baumbach transcurre en un universo simbólico reconocible: los dramas privados de la clase media norteamericana, tema que se repite en el núcleo narrativo de muchos filmes del género llamado mumblecore , si es que se trata de jóvenes, aunque aquí se cruzan dos generaciones. El pasaje en el que Greenberg vuelve a tomar drogas duras es un punto de intersección. La esperanza amorosa que habrá de crecer, en esta película más trágica que cómica, entre una mujer mucho más joven, Florence (Greta Gerwig), y Greenberg jamás neutralizará la desolación de sus personajes. Un plano general de Stiller subiendo por una calle, o un plano en picado sobre él en medio de una fiesta, sintetizan un estado de ánimo y una modalidad vincular, aunque el cine de Baumbach se caracteriza más por su oído musical para los diálogos. La puesta en escena es elemental y elegante, pero no por esto Baumbach se convierte en un estratega del espacio capaz de investir un paisaje, una arquitectura, un territorio con signos que expresen la vida de los personajes.
Sociológicamente imprecisa y dramáticamente efectiva, el poder de Greenberg es descriptivo y su debilidad se evidencia en su renuncia analítica. La desconexión, el aislamiento, incluso la bronca enmudecida del personaje se circunscriben a su vida privada. La sociedad y sus conflictos permanecen en un radical fuera de campo. Y siempre es bueno recordarlo: la psicología es siempre insuficiente para develar el malestar de una cultura y las patologías de la vida cotidiana.
Roger koza.

Ficha técnica
Greenberg. Comedia dramática. Calificación: buena. Dirección: Noah Baumbach. Con: Ben Stiller, Rhys Ifans, Greta Gerwig, Jennifer Jason Leigh.
2 comentarios:
Hace mucho que no hablas de cine.. era algo que solías hace hace muuuuucho tiempo :]
Me encantó la recomendación, en un día como hoy, sin nada que hacer es una muy buena opción.
Un abrazo nube
Bye! :]
Marlencita! hola gracias por tu siempre tan linda de poner comentarios a mi blogciento!
Oie pues ya estoy mejor algunas cosillas por ahi familiares pero ya todo fine.
He pasado por tu pagina y entre tantos comentarios que ponen alo ultimo siento que no tengo nada que decirjaja ellos te dicen todo me quedo como algo pasmada.jaja eres genial en lo que expones siempre tan sensible le das tu toque, los blogs hablan de la escencia de cada uno y eso es tan calido.
Bueno te mando un abrazo y bueno pronto estaré por tu caotico df. jaja cuidate mucho saludos. de nube=P
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