Solo quedan las ultimas hojas de octubre
unas cuantas aferradas a las suelas de mis zapatos
el manto oscuro
se desvanece,
como su rostro en el fuego
hasta quedar de él solo cenizas...
cenizas que nunca existieron
y sin embargo se esparcen
en este mar de sangre.
Mis ojos se disuelven
se deshidrata mi alma
y termina quebrandose en la nada.
Sus cabellos de fuego
el cielo en sus ojos
y su última sonrisa
se desvanecen...
Esta noche se mueren ahogados sin reparo
mis sueños, sus labios....
mi última añoranza
la que solo en espejismos existío
y que jamás podre tener.
mi triste utopía
la más triste de todas.
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